31 Mayo, 2017 / En Lectoescritura, Libros, Ludiletras

Polos opuestos: entrevista a su autor, Oriol Canosa

Oriol Canosa es el autor de Polos Opuestos, uno de los libros de lectura que incluimos en el plan lector de Ludiletras Primaria. Una interesante historia intergeneracional de dos personajes que se encuentran en lados opuestos del mundo. Un relato de viajes y de cambios vitales que une a dos personas, en apariencia, totalmente opuestas. Polos opuestos es un libro con una propuesta gráfica original que acerca el libro como objeto divertido y de diálogo con el lector.

«Roald vive en el polo norte. Marina vive en el polo sur. Podría decirse que son, literalmente, polos opuestos. Marina y Roald comparten una cosa: su cumpleaños. Pero este cumpleaños no será como todos los otros; Roald y Marina han cambiado el rumbo de sus vidas y han decidido poner rumbo al ecuador.»

 

¿Por qué decidiste escribir sobre esta temática? ¿Qué nos aporta Polos opuestos?

Me gustaba la idea de que el carácter de los personajes y el sitio dónde viven se reflejaran en la estructura física del libro, que el objeto en sí formara parte de la historia. Que el lector deba ir girando el libro e invirtiéndolo a menudo para poder leerlo y que este juego dé todavía más contraste a las diferencias entre los dos personajes. Creo que este tipo de experimentos abren en los lectores jóvenes nuevas formas de entender que una historia se puede contar de mil maneras distintas.

 

En este caso, es cierto que los polos opuestos se atraen. ¿Era esa la idea desde el principio?

La cuestión no es tanto si se atraen como el hecho de que, por opuestas que sean dos personas, siempre encontraran cosas en común si están dispuestas a intentarlo. Es importante que seamos conscientes de nuestras diferencias, de aquello que nos hace distintos a todos los demás y nos configuran como individuos, pero también es importante que no construyamos muros con la excusa de nuestras diferencias.

 

¿Deberían haber más historias sobre lo bueno de las diferencias entre las personas?polos opuestos

Por suerte, la literatura infantil está llena de historias sobre este tema. “¿En qué me parezco a los demás y en qué me diferencio?” es una pregunta que continuamente se hacen los niños y niñas.

 

¿Roald, y su aventura con el iceberg, representa la impuslividad de la infancia?

La historia parte de una serie de tópicos, de personajes muy estereotipados. El niño movido e impulsivo, la mujer tranquila y amante del trabajo intelectual… y la vida en el polo norte y el polo sur. Todos leemos el mundo basándonos en tópicos, pero la gracia está en poder descubrir, como les pasa a los personajes de este cuento, qué hay más allá.

 

¿Por qué Marina vive sola (sin contar a Nansen)?

Marina tiene un trabajo apasionante pero duro y difícil. No hay mucha gente dispuesta a abandonarlo todo y pasar cuarenta años en un clima tan frío haciendo algo tan agotador. Es por eso que Marina vive sola. Y, aunque echa de menos el sol, está contenta con su vida porque va con su carácter.

 

¿Cuál sería la lección más importante que deberían aprender los niños con Polos Opuestos?

No soy muy partidario de ofrecer lecciones en la literatura infantil. Es obvio que se pueden aprender un montón de cosas de este o de cualquier otro libro, pero esta no debe ser la finalidad. Cuando se lee simplemente por el placer de escuchar una buena historia, lo demás es secundario. Lo cual no significa que los libros no estén llenos de lecciones… que cada lector encontrará a su debido tiempo.

 

¿Qué opinas de contagiar, no sólo el hábito por la lectura, sino también la pasión por la lectura en las aulas?

Contagiar la pasión por la lectura a niños y niñas depende de una obviedad que a menudo no tenemos en cuenta: sólo alguien apasionado puede contagiar pasión por algo. Para que un niño lea debe estar rodeado de libros, es verdad, pero también de lectores. Si no ve a nadie de su alrededor leer (familia, escuela, amigos), difícilmente lo hará. En las aulas la introducción de la lectura debe hacerse placenteramente, reservando espacios para gozar de un libro y sin que el niño sienta que es una obligación o que esa lectura es el paso previo a algún tipo de tarea suplementaria. Hay un montón de escuelas que reservan estos espacios y tienen buenos profesionales que saben transmitir esa pasión. Pero no debemos dejar este asunto solamente en manos de la escuela: el mejor sitio para transmitir esta pasión es en casa, con el ejemplo y compartiendo lecturas.

 

Porque un lector, ¿se nace o se hace?

El lector se hace, sin duda. Como librero me encuentro a menudo con niños que afirman que no les gusta leer (¡o lo afirman sus padres!) y normalmente se debe a que no han encontrado todavía un libro que les haya llamado la atención. Al fin y al cabo, ¿cuántos libros han podido ojear en su corta vida? A veces, las malas experiencias lectoras se convierten en frustración y hacen que el niño se afirme como “no lector”. Pero siempre hay formas de volver a atraerlo hacia los libros. Con un formato diferente, por ejemplo, como los cómics.

 

¿Recuerdas el primer libro que leíste?

Recuerdo el primer libro que leí yo sólo: “Apa, apa”, de la colección A poc a poc de La Galera. Recuerdo que estaba sentado en la taza del váter (no todos los recuerdos de lecturas infantiles tienen como teatro una sombra bajo un árbol en un paisaje idílico) esperando que mi madre viniera a leerme el cuento, acuerdo al que habíamos llegado para que yo me estuviera quieto haciendo lo que tenía que hacer. Y cómo no venía, empecé yo sólo… ¡y descubrí que también podía!

 

Como escritor, ¿qué le recomendarías a un niño que quiere desarrollar tu misma profesión?

Que lea, que lea mucho. A tocar el piano se aprende tocando muchas horas, pero para escribir, además de hacerlo a menudo, es imprescindible leer mucho. Y otra cosa que le recomendaría es que haga poco caso de los consejos de los demás, empezando por los míos. Que lea, que escriba y que se lo pase bien. El resto llega solo.

 

¡Compra este libro en la tienda online de tekman Books!

 

Sin comentarios

Publicar comentario